16 guías
Caminar sin tirar de la correa
Tu perro tira porque avanzar tirando le funciona. Le enseñamos que la correa floja es justo lo que le acerca a lo que quiere, con paradas y premios bien colocados.
Enseñar a sentarse
Sentarse es el primer truco y la base de casi todo. Con un premio y buen momento, la mayoría de perros lo aprende en pocos días.
Quedarse solo sin ansiedad
Que tu perro esté solo sin sufrir se entrena. La clave es que tus salidas sean aburridas y cortas al principio, y que asocie tu marcha con algo bueno.
Venir cuando le llamas
La llamada puede salvarle la vida. La regla de oro: que venir contigo sea siempre la mejor decisión del mundo, nunca algo que acabe en regañina.
Enriquecimiento mental para perros
El olfato y la cabeza cansan tanto como una carrera. Quince minutos de juegos mentales al día reducen el aburrimiento, la ansiedad y las conductas destructivas.
Socializar un cachorro
Las primeras semanas marcan el carácter de por vida. Exponer al cachorro a personas, sonidos y situaciones de forma positiva crea un perro seguro y equilibrado.
Cachorro que muerde todo
Morder es normal mientras le salen los dientes y descubre el mundo. Con constancia y las alternativas correctas, tu cachorro aprende qué puede morder y qué no en pocas semanas.
Enseñar a quedarse quieto
Quedarse quieto es autocontrol puro y le da seguridad. Se construye poco a poco subiendo tres cosas: el tiempo, la distancia y las distracciones, de una en una.
Superar el miedo a ruidos
El miedo a petardos y tormentas es muy común y se trabaja con paciencia. Nunca se fuerza: se crea un refugio seguro y se va asociando el ruido con cosas buenas.
Juego que canaliza al gato
El juego es caza para el gato: acechar, perseguir y atrapar. Diez minutos bien jugados al día canalizan su energía, evitan el aburrimiento y reducen las travesuras nocturnas.
Que el gato use el rascador
Si tu gato araña el sofá no es por fastidiar: necesita rascar. La solución es darle un rascador que le guste, en el sitio correcto, y hacerlo más atractivo que el sofá.
Enseñar a tumbarse
Tumbarse calma al perro y es perfecto para que se relaje en casa o en una terraza. Se enseña guiándolo con un premio desde la posición de sentado.
Controlar los ladridos excesivos
Los perros ladran por un motivo: alerta, aburrimiento, miedo o para pedir algo. La clave es averiguar el porqué y atender la causa, no solo callar el síntoma.
Acostumbrar al gato al transportín
El transportín no tiene por qué ser un drama. Si lo convertimos en un sitio agradable que está siempre disponible, tu gato entra solo y el viaje deja de ser una pelea.
Que no salte sobre la gente
Tu perro salta para saludar y conseguir atención. Le enseñamos que las cuatro patas en el suelo son lo que consigue caricias, y que saltar no le funciona.
Enseñar trucos al gato
Sí, los gatos aprenden trucos. Con premios que les encanten y sesiones muy cortas, chocar la patita o sentarse es cuestión de paciencia y buen momento.