Paso a paso
1
Usa una caña con plumas o un ratón de tela que imite a una presa.
2
Mueve el juguete como una presa: a ratos quieto, a ratos huyendo.
3
Deja que aceche y se prepare antes de lanzar el ataque.
4
Permite que atrape la presa de vez en cuando para que no se frustre.
5
Haz que el juego suba de intensidad y baje poco a poco al final.
6
Termina dejándole cazar y ofrécele algo de comer después.
7
Juega siempre con juguetes, nunca con las manos.
8
Cambia de juguete cada pocos días para mantener el interés.
9
Reserva un rato fijo de juego antes de tu cena o de dormir.
💡 Consejos de Julia
- ✓ Imita a una presa: nada de mover el juguete sin sentido.
- ✓ Dejar que atrape evita la frustración.
- ✓ Jugar antes de dormir ayuda a que descanse de noche.
- ✓ Las manos no son juguete: enseña a morder lo que sí toca.
- ✓ Guarda las cañas fuera de su alcance para que no las destroce solas.
- ✓ Varios juguetes cortos mantienen vivo el interés.
✕ Errores a evitar
- ✕ Jugar con las manos y los pies.
- ✕ Mover el juguete de forma irreal, sin patrón de caza.
- ✕ No dejar que atrape nunca, lo que lo frustra.
- ✕ Cortar el juego de golpe sin bajar la intensidad.
- ✕ Dejar juguetes con cuerdas a su alcance sin vigilancia.
- ✕ Saltarte el juego diario y luego quejarte de sus travesuras.
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