Animal de compañía: qué dice la Ley de Bienestar Animal
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Julia· Especialista en bienestar animal
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Si tienes un perro o un gato, eres oficialmente tutor o tutora de un animal de compañía, y eso ya no es solo una cuestión de cariño: desde que entró en vigor la Ley de Bienestar Animal, implica obligaciones legales concretas. Collares prohibidos, multas de miles de euros y prácticas que parecían normales ahora están reguladas. Te cuento qué cambia de verdad y qué tienes que tener en cuenta.
Qué es legalmente un animal de compañía
La ley define como animal de compañía a aquel que convive con personas sin fines productivos, comerciales o de trabajo agrícola: básicamente, el que vive en casa por compañía, ocio o asistencia. Perros y gatos son el ejemplo más claro, pero la norma también afecta a otras especies domésticas que se tienen como mascota.
Esta definición importa porque es la base sobre la que se construyen todas las obligaciones: identificación, esterilización en determinados casos, prohibición de abandono y, lo que está más de actualidad ahora mismo, la prohibición de ciertos métodos y utensilios considerados maltrato.
Collares y utensilios prohibidos: lo que no puedes usar
Uno de los puntos que más está sonando es la prohibición de utensilios que causan dolor o sufrimiento al animal con el objetivo de modificar su comportamiento. Aquí entran:
Collares de ahogo, que se cierran sobre el cuello al tirar de la correa.
Collares de púas, diseñados para que las puntas presionen el cuello.
Collares eléctricos o de descargas, usados antes como método de adiestramiento aversivo.
Cualquier dispositivo similar que busque corregir mediante dolor en lugar de educación positiva.
Si tu perro tira mucho de la correa, la solución no pasa por este tipo de collares, sino por un equipo adecuado y un trabajo de educación. Te explicamos cómo elegir el sistema correcto en nuestro artículo sobre arnés antitirón para perros que tiran de la correa, una alternativa segura y permitida que además protege su tráquea y su cuello.
Por qué estaban permitidos hasta hace poco
Durante años se vendieron como herramientas de adiestramiento rápido, pero el conocimiento actual sobre comportamiento canino es claro: el dolor no enseña, genera miedo, ansiedad y en muchos casos agrava el problema que se quería corregir. La ley simplemente ha puesto negro sobre blanco lo que ya se sabía.
Dejar al perro atado en la puerta de una tienda: ¿está prohibido?
Es una práctica habitual: entras «un momento» y atas a tu perro a una farola o a la puerta. La normativa desaconseja dejar a un animal atado y sin supervisión en la vía pública, por el estrés que le provoca la soledad repentina en un entorno desconocido y por el riesgo de robo, accidente o agresión de otro animal.
No siempre es fácil evitarlo del todo, pero sí puedes reducir el riesgo: elige establecimientos que permitan la entrada de mascotas, hazlo solo si es realmente breve y nunca lo dejes atado cerca de una zona de tráfico o sin visibilidad. Si tu perro se pone nervioso con facilidad en estas situaciones, trabajar su tolerancia a quedarse solo poco a poco te ayudará; el mismo principio que usamos para la ansiedad por separación en casa, donde herramientas como el Kong para gestionar la ansiedad por separación pueden servirte de apoyo.
Obligaciones básicas como tutor de un animal de compañía
Más allá de lo que no puedes hacer, la ley también marca lo que sí debes garantizar:
Alimentación, agua y espacio adecuados a la especie y al tamaño del animal.
Atención veterinaria cuando la necesite, incluida la prevención.
Identificación mediante microchip y registro actualizado.
Esterilización en determinados supuestos, salvo que se acredite su uso para cría responsable y controlada.
Evitar cualquier forma de abandono, maltrato o abuso, incluido el psicológico.
Si tienes una gata o un gato esterilizado, por ejemplo, su alimentación cambia bastante respecto a uno que no lo está. Puedes repasar las claves en nuestra guía de alimentación y cuidados para gatos esterilizados, muy útil para ajustar raciones y evitar sobrepeso.
Cuánto puede costar incumplir la ley
Las sanciones se dividen por gravedad. Las infracciones leves suponen multas de unos cientos de euros, pero las graves y muy graves —como el uso de utensilios que causan dolor, el maltrato o el abandono— pueden alcanzar varios miles de euros, llegando en los supuestos más serios a cifras que superan los 50.000 euros. No es solo una cuestión económica: detrás de cada sanción hay un animal que ha sufrido algo que se podía evitar.
Otra normativa relacionada que conviene conocer si paseas a tu perro en libertad por zonas naturales es la que regula cuándo puede ir suelto; lo explicamos con detalle en perro suelto en el monte y qué dice la ley 7/2023.
Más allá de la multa: por qué estas normas tienen sentido
Entiendo que todo esto puede sonar a burocracia, pero si lo miras desde el punto de vista del animal, cada norma responde a un problema real que se repetía demasiado: collares que lastimaban cuellos, perros atados y asustados en la calle, animales sin atención veterinaria básica. La ley pone límites claros para que el bienestar deje de depender solo de la buena voluntad de cada persona.
Si quieres asegurarte de que en casa tienes todo lo necesario para cuidar bien de tu perro o gato dentro de estos criterios, puedes echar un vistazo a nuestra selección de productos recomendados para perros y gatos, pensada precisamente para facilitar un cuidado responsable sin complicarte la vida.
Y por si alguna vez tienes una urgencia en casa, conviene tener a mano los pasos básicos de actuación: nuestra sección de primeros auxilios para perros y gatos te explica qué hacer ante atragantamientos, intoxicaciones o convulsiones mientras llegas al veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Qué collares están prohibidos por la Ley de Bienestar Animal?
Los collares de ahogo, de púas o cualquier utensilio que cause dolor o sufrimiento al animal para corregir su comportamiento. Se consideran métodos aversivos y su uso puede sancionarse como infracción grave.
¿Puedo atar a mi perro fuera de una tienda unos minutos?
La ley desaconseja dejar a un animal atado y sin supervisión en la vía pública, aunque sea un momento, porque le genera estrés y riesgo. Lo más seguro es evitarlo siempre que puedas.
¿Cuánto puede costar una multa por la Ley de Bienestar Animal?
Depende de la gravedad de la infracción. Van desde sanciones leves de unos cientos de euros hasta multas muy graves que pueden superar los 50.000 euros en casos de maltrato o uso de utensilios prohibidos.
¿Qué se considera legalmente un animal de compañía?
Aquel que convive con personas con fines de compañía, ocio o asistencia, sin finalidad productiva o comercial. Perros y gatos son los ejemplos más habituales, pero la definición incluye otras especies domésticas.
¿Qué obligaciones tengo como tutor de un perro o gato?
Proporcionarle alimentación, agua, espacio adecuado, atención veterinaria, identificación y esterilización (salvo excepciones), además de evitar cualquier forma de maltrato o abandono.
Conocer estas normas no es solo cuestión de evitar una multa, es cuidar mejor de quien convive contigo cada día. Si te ha resultado útil, guárdalo o compártelo con alguien que acaba de adoptar: le vendrá bien tenerlo claro desde el principio 🐾
¿Qué collares están prohibidos por la Ley de Bienestar Animal?+
Los collares de ahogo, de púas o cualquier utensilio que cause dolor o sufrimiento al animal para corregir su comportamiento. Se consideran métodos aversivos y su uso puede sancionarse como infracción grave.
¿Puedo atar a mi perro fuera de una tienda unos minutos?+
La ley desaconseja dejar a un animal atado y sin supervisión en la vía pública, aunque sea un momento, porque le genera estrés y riesgo. Lo más seguro es evitarlo siempre que puedas.
¿Cuánto puede costar una multa por la Ley de Bienestar Animal?+
Depende de la gravedad de la infracción. Van desde sanciones leves de unos cientos de euros hasta multas muy graves que pueden superar los 50.000 euros en casos de maltrato o uso de utensilios prohibidos.
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Aquel que convive con personas con fines de compañía, ocio o asistencia, sin finalidad productiva o comercial. Perros y gatos son los ejemplos más habituales, pero la definición incluye otras especies domésticas.
¿Qué obligaciones tengo como tutor de un perro o gato?+
Proporcionarle alimentación, agua, espacio adecuado, atención veterinaria, identificación y esterilización (salvo excepciones), además de evitar cualquier forma de maltrato o abandono.