Tu perro en el río: los tres riesgos que nadie te cuenta
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Julia· Especialista en bienestar animal
Del mar se habla mucho: la sal, la arena, las otitis. Del río, casi nada. Y tiene sus propios riesgos, distintos y en algún caso más rápidos.
1. Intoxicación por agua: el que no ves venir
Suena raro, pero un perro puede beber demasiada agua. Se llama hiponatremia y ocurre cuando entra más agua en el cuerpo de la que puede procesar: el sodio en sangre se diluye, las células se hinchan, y si se hinchan las del cerebro aparece un edema cerebral.
Lo grave es lo rápido que va: un perro puede morir en 3 o 4 horas tras una ingesta excesiva de agua.
El perfil de riesgo no es el que imaginas. No es el perro que bebe del bol: es el que juega. El que va a por la pelota una y otra vez, el que compite con otro perro por el palo, el que muerde el chorro de la manguera. Traga agua sin darse cuenta, y no sabe parar.
Es peor cuanto más pequeño es el perro, porque proporcionalmente acumula agua antes. También en cachorros y en perros muy delgados.
Señales de alarma: pérdida de coordinación, tambaleos, letargo, náuseas, vómitos, tripa hinchada, pupilas dilatadas, ojos vidriosos, encías más pálidas de lo normal, babeo excesivo. En casos graves: dificultad para respirar, convulsiones, colapso.
Si tu perro ha estado jugando en el agua y ves cualquiera de esas señales, es una urgencia veterinaria. Díselo al veterinario nada más llegar: que ha estado jugando en el agua es el dato que le orienta el diagnóstico.
Cómo se evita: descansos obligatorios. Que no esté una hora seguida a por la pelota. Nada de morder chorros de manguera o aspersores. Y agua fresca disponible en la orilla, para que no tenga que beber del río.
2. Leptospirosis: el agua quieta
Es una bacteria que llega al agua a través de la orina de animales infectados —ratas y zorros, sobre todo—. En España las cepas más habituales son Leptospira icterohaemorrhagiae y Leptospira canicola.
El detalle que importa: prolifera en agua estancada o de movimiento lento. Charcos, zanjas, arroyos que apenas corren, orillas embarradas. Un río con corriente es bastante menos problema que la poza quieta de al lado.
Y la estacionalidad no es casualidad: el pico de incidencia en perros va de julio a noviembre, y suele venir después de lluvias fuertes. Justo la temporada en la que a todos nos apetece meternos en el agua.
Entra por las mucosas —nariz, boca, ojos— o por heridas en la piel. Afecta a hígado y riñones, y puede dejar daño renal crónico de por vida incluso tras un tratamiento exitoso.
Es una zoonosis: también te puede infectar a ti. Nadar en agua dulce es una de las vías de exposición recreativa reconocidas.
Cómo se previene: la vacuna, que es anual, y hablarlo con tu veterinario para que cubra las cepas de tu zona. Y evitar el agua estancada, los charcos y las zonas con ratas.
3. La corriente y el agua fría
Un perro que nada perfectamente en una piscina no maneja necesariamente una corriente. Son cosas distintas. En primavera, con el deshielo, el caudal de los ríos de montaña engaña: parece tranquilo y arrastra.
Y el agua de montaña está fría incluso en agosto. Meter de golpe a un perro acalorado en agua muy fría no es buena idea: que entre él solo, a su ritmo, por la orilla.
Entonces, ¿río sí o no?
Río sí. Con cabeza: corriente que puedas valorar, agua que se mueva, descansos si es un perro obsesivo con la pelota, agua fresca en la orilla y la vacuna al día.
Y antes de coger el coche, comprueba que puede bañarse ahí: en muchos espacios protegidos el baño está prohibido y no está señalizado de forma obvia. Lo explicamos en la guía de agua y rutas. Si buscas lo del agua salada, eso está en el post de perros y playa.
Preguntas frecuentes
¿Puede un perro beber demasiada agua?+
Sí. Se llama hiponatremia o intoxicación por agua: el sodio en sangre se diluye y las células se hinchan, provocando edema cerebral. Puede ser mortal en 3-4 horas. El perfil de riesgo es el perro que juega en el agua y traga sin darse cuenta, no el que bebe del bol.
¿Qué síntomas tiene la intoxicación por agua en perros?+
Pérdida de coordinación, letargo, náuseas, vómitos, tripa hinchada, pupilas dilatadas, ojos vidriosos, encías pálidas y babeo excesivo. En casos graves, convulsiones y colapso. Es una urgencia veterinaria inmediata.
¿Es peligroso que mi perro se bañe en un río?+
Menos que en agua estancada. La leptospirosis prolifera en charcos y arroyos de corriente lenta, con pico de incidencia de julio a noviembre. Un río con corriente tiene menos riesgo bacteriano, pero hay que valorar la fuerza del agua y la temperatura.
¿La leptospirosis se contagia a las personas?+
Sí, es una zoonosis. Nadar en agua dulce es una de las vías de exposición recreativa reconocidas. La prevención en perros pasa por la vacunación anual y evitar el agua estancada.